CELULA
Actualizado hace 1 año
Es la unidad anatómica y funcional fundamental de todos los organismos vivos, considerada la base de la vida.
Generalmente microscópica, cada célula está compuesta por citoplasma, núcleo y una membrana plasmática que la rodea y protege.
Estructura de la célula: Membrana plasmática: Es una bicapa lipídica que regula el paso de sustancias hacia adentro y afuera de la célula, manteniendo el equilibrio interno.
Esta estructura es fundamental para la comunicación celular y la respuesta a señales externas.
Citoplasma: Es el material gelatinoso que llena el interior de la célula, donde se encuentran los orgánulos.
El citoplasma es el sitio de muchas reacciones metabólicas y proporciona un entorno para que los componentes celulares funcionen.
Núcleo: Contiene el material genético (ADN) de la célula, que está organizado en cromosomas.
El núcleo es el centro de control de la célula, regulando la expresión génica y el ciclo celular.
En células eucariotas, el núcleo está rodeado por una envoltura nuclear que separa su contenido del citoplasma.
Tipos de células: Células procariotas: Son más simples y pequeñas, carecen de un núcleo definido y de orgánulos membranosos.
Ejemplos incluyen bacterias y arqueas.
Su material genético está disperso en el citoplasma.
Células eucariotas: Son más complejas y grandes, poseen un núcleo bien definido y una variedad de orgánulos especializados, como mitocondrias, retículo endoplasmático y aparato de Golgi.
Se encuentran en organismos multicelulares (como plantas y animales) y unicelulares (como protozoos y levaduras).
Funciones de la célula: Metabolismo: Realizan funciones vitales como la producción de energía, síntesis de proteínas y eliminación de desechos, lo que permite el crecimiento y la reproducción.
Reproducción: Las células pueden dividirse mediante procesos como la mitosis (reproducción celular en células somáticas) o la meiosis (producción de células sexuales), lo que es esencial para la reproducción y el desarrollo de organismos.
Respuesta a estímulos: Las células pueden responder a cambios en su entorno, lo que les permite adaptarse a condiciones cambiantes y mantener la homeostasis.
Importancia de las células: Las células son esenciales para la vida, ya que todas las funciones biológicas, desde el metabolismo hasta la reproducción, dependen de ellas.
Su estudio es fundamental en campos como la biología, la medicina y la biotecnología, ayudando a comprender enfermedades, desarrollar tratamientos y explorar nuevas aplicaciones..