HIPOTONÍA MUSCULAR
Actualizado hace 1 año
Se refiere a la disminución del tono muscular, es decir, la falta de tensión o contracción continua que los músculos normalmente mantienen, incluso cuando están en reposo.
El tono muscular es fundamental para mantener la postura, la estabilidad articular y facilitar el movimiento.
En personas con hipotonía, los músculos presentan una relajación excesiva, lo que puede afectar tanto a la postura como a la capacidad para realizar ciertos movimientos de forma coordinada y controlada.
La hipotonía muscular no es una enfermedad en sí misma, sino más bien un síntoma que puede estar asociado con diversas condiciones médicas, ya sean congénitas o adquiridas.
Algunas de las causas más comunes incluyen: Trastornos neuromusculares: La hipotonía puede estar relacionada con problemas que afectan la comunicación entre los nervios y los músculos, como ocurre en la distrofia muscular o en enfermedades neurológicas como la parálisis cerebral.
Trastornos genéticos o metabólicos: Algunas condiciones como el síndrome de Down, el síndrome de Prader-Willi, o ciertas enfermedades metabólicas pueden causar hipotonía desde el nacimiento o la infancia.
Lesiones del sistema nervioso central: Daños en el cerebro o la médula espinal, como los provocados por traumatismos o infecciones, pueden interrumpir las señales que el sistema nervioso envía a los músculos, resultando en hipotonía.
Problemas del desarrollo: En algunos casos, los bebés o niños pequeños pueden tener hipotonía debido a un retraso en el desarrollo del sistema nervioso o muscular.
Estos niños pueden tener dificultades para alcanzar hitos motores como sentarse, caminar o mantener el control postural.
Síntomas de la hipotonía muscular: Falta de fuerza muscular: Las personas con hipotonía tienden a experimentar debilidad muscular, lo que dificulta sostener posturas o realizar movimientos repetidos.
Flojera o laxitud articular: Las articulaciones pueden sentirse "flojas" o inestables debido a la falta de tensión en los músculos que las rodean, lo que aumenta el riesgo de dislocaciones.
Dificultades motoras: Las actividades que requieren coordinación y control motor fino, como agarrar objetos o caminar, pueden estar afectadas.
Postura pobre: Las personas con hipotonía a menudo tienen dificultades para mantener una postura erguida y tienden a colapsar hacia adelante o hacia los lados.
El tratamiento de la hipotonía muscular depende de la causa subyacente.
Las intervenciones más comunes incluyen la fisioterapia para mejorar la fuerza y la coordinación, la terapia ocupacional para facilitar las actividades diarias y, en algunos casos, la terapia farmacológica para tratar trastornos específicos que puedan estar contribuyendo a la debilidad muscular..