LIPÓLISIS
Actualizado hace 1 año
La lipólisis es un proceso metabólico catabólico mediante el cual los lípidos, almacenados principalmente en el tejido adiposo, se descomponen en sus componentes más simples: ácidos grasos libres y glicerol.
Estos productos se liberan en el torrente sanguíneo y son transportados hacia los tejidos periféricos (como músculos y órganos), donde pueden ser utilizados como fuente de energía, especialmente en momentos en los que el cuerpo necesita satisfacer sus demandas energéticas, como durante el ayuno, el ejercicio o en estados de déficit calórico.
Mecanismo de la lipólisis El proceso de lipólisis está regulado principalmente por hormonas que activan la movilización de las reservas de grasa.
Estas hormonas incluyen: Catecolaminas (adrenalina y noradrenalina): Estimulan los receptores en los adipocitos (células del tejido adiposo), lo que activa la enzima lipasa sensible a hormonas (HSL).
Esta enzima es responsable de descomponer los triglicéridos en ácidos grasos libres y glicerol.
Glucagón: Promueve la lipólisis cuando los niveles de glucosa en la sangre son bajos, señalando al cuerpo que debe utilizar las reservas de grasa para obtener energía.
Hormonas tiroideas: Incrementan el metabolismo basal y, en consecuencia, la demanda de energía, lo que favorece la movilización de grasas.
Cortisol: Hormona del estrés que, en momentos de alta demanda energética, estimula la degradación de lípidos en el tejido adiposo.
Insulina: Inhibe la lipólisis, promoviendo el almacenamiento de grasa en lugar de su movilización..